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Disputa entre empresas frenaría licitación del puerto porteño

El conflicto es por una millonaria deuda que tendría TRP con uno de sus proveedores de servicios. Gremios portuarios y Camioneros anuncian movilización.

El plan del Gobierno para entregar el Puerto de Buenos Aires a un solo concesionario a partir del 2020 puede quedar en suspenso debido a un serio conflicto desatado entre dos grupos que operan en la zona.

Se trata de Terminales Río de la Plata (TRP), a cargo de las áreas 1,2 y 3 y uno de sus proveedores como es Terminal 7 (T7). Ocurre que la sociedad controlada por Dubai Ports World (DPW) y la empresa local Alfredo Román le adeuda cerca de $2.5 millones por servicios al 30 de octubre y otros $25 millones por pasivos de eventuales despidos producto del cierre de la empresa.

Desde esa fecha, Terminal 7 no se encuentra operativa y su futuro es incierto, al punto que sus propietarios garantizaron el pago de los salarios y el aguinaldo al personal durante diciembre del 2018, pero se advierte que luego podría ir a la quiebra.

El conflicto se inicia debido a la finalización del contrato entre ambas sociedades y tiene también vinculación con el proyecto del Gobierno de reemplazar a los actuales concesionarios de las terminales portuarias por un solo operador dentro de dos años.

Es que, ante este escenario, TRP decidió finalizar la relación comercial con Terminal 7 luego de casi 20 años en los cuales esta compañía le ofreció servicios de manera exclusiva.

La determinación, tomada 90 días atrás, provocó el desfinanciamiento y el cese de las actividades de la empresa proveedora que, de todos modos, mantuvo su personal y continuó con el pago de los salarios.

Sin embargo, al estar sin trabajo es difícil de gestionar los ingresos y si TRP sigue reteniendo los fondos ya facturados por su proveedor y que no han sido girados es más que posible que el conflicto gremial se extienda hacia toda la zona portuaria.

De hecho, hace poco se generaron actos de protesta y algunos hechos de violencia alrededor de la zona de operaciones de T7 y el gremio de Camioneros mostró su solidaridad con los trabajadores afectados que son además Afiliados.

Además, planificaron un paro con movilización, que fue organizado por el Sindicato que lidera Pablo Moyano.

De llegarse a concretar, entre las empresas advierten que podría tener las mismas consecuencias negativas que tuvo el bloqueo del puerto en el 2012 que lideró el gremio de los fleteros en rechazo a las trabas a las importaciones que en ese momento decidió aplicar la Secretaría de Comercio a cargo del polémico ex funcionario kirchnerista Guillermo Moreno.

Por lo pronto, la situación se mantiene en tensa calma debido a que los dueños de Terminal 7 aseguraron el pago de los sueldos y del medio aguinaldo como forma de generar una transición pacífica hasta la resolución definitiva del problema.

En este sentido, las autoridades de la Administración General de Puertos (AGP), vienen llevando a cabo gestiones para asegurar la continuidad de Terminal 7 más allá de la culminación de la relación comercial con TRP.

Una de las propuestas se vincula con la posibilidad de que la compañía mude sus operaciones a un predio ubicado en el relleno de la Terminal 6. La idea es que se firme un contrato por dos años que le permita a esta compañía mantenerse activa y ofreciendo sus servicios de manera libre a todos los operadores.

Fuentes portuarias aseguraron a iProfesional que habría algunos ejecutivos de TRP fomentando el conflicto para intentar correr del medio a Terminal 7 y quedarse con el predio donde funciona la empresa y, obviamente, con sus negocios.

Sin embargo, el permiso habilitante para operar contenedores es de uso exclusivo de Terminal 7, con lo cual no habría posibilidades de un reemplazo.

En la actualidad, el predio ocupado por la firma es propiedad del grupo desarrollador IRSA quien está en contacto directo con T7 y su contrato finaliza a fines de mayo de este año.

Es más, los fondos reclamados por Terminal 7 servirían para asegurar la continuidad de la sociedad por garantías de arrendamiento de la zona.

A la fecha no hay ninguna determinación tomada, lo cual genera incertidumbre entre el personal de Terminal 7 y despierta dudas sobre la licitación de todo el puerto porteño.

Más que nada entre los grandes grupos extranjeros que podrían tener cierto interés de participar en un proceso con este grado de conflictividad y que ya de por sí ofrece una gran cantidad de reparos por la elaboración de sus pliegos y el riesgo que implica la creación de un monopolio a cargo de todas las actividades del puerto más importante de la Argentina.

En algunas empresas la situación de conflicto entre TRP y Terminal 7 se analiza como un leading case, luego de la disputa de agosto pasado también entre la misma operadora portuaria y sus pares de la Terminal 4, controlada por Maersk Line, Hamburg Sud y APM Terminals.

En ese caso, hubo una denuncia de TRP por “conductas y actos restrictivos de la competencia en el puerto” que derivó en problemas operativos para la sociedad a cargo de las terminales 1,2 y 3. Incluso, se presentó en Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante las autoridades laborales con la intención de reducir drásticamente su personal.

La situación es tan sensible que el Congreso también ha tomado cartas en el asunto. En este sentido, el senador Oficialista Alfredo De Angelis acaba de formar una mesa de enlace de la que participan las empresas, los gremios y el AGP con el objetivo de evitar problemas sociales y buscar una solución final al conflicto.

De Angelis, en el Senado desde el 2013, fue quien lideró desde su puesto en la Federación Agraria Argentina de Entre Ríos, parte de las protestas contra la Resolución 125 del gobierno kirchnerista que intentó imponer más retenciones al campo en el 2013.

Fuente: Tres Lineas

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