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Sumar valor a través de la transparencia

09/04/2019 |

La ley de responsabilidad penal empresaria y la divulgación de la causa conocida como “los cuadernos de la corrupción” deben ser aprovechados por los empresarios argentinos para generar un avance para sus empresas en base a la transparencia. Al respecto opinó para Télam Maximililano Pérez Toews, director de Business Intelligence & Investigations en Kroll.

El tema de la transparencia en los negocios en Argentina ha tenido un fuerte impulso en 2018 por dos hechos muy concretos. El primero fue la entrada en vigencia de la Ley 27.401, que prevee la responsabilidad penal de las personas jurídicas privadas por delitos de corrupción. El segundo fue la divulgación de la causa conocida como «los cuadernos de la corrupción».

Para entender algunos de los cambios que ha impulsado la sanción de la ley de responsabilidad empresarial, cabe mencionar el artículo 22 de la misma, que indica que las empresas pueden implementar un programa de integridad preparado según los riesgos que presente la actividad que realicen. En el siguiente artículo se especifica que dicho programa debe contener un código de ética (o equivalente) aplicable a los directores, administradores y empleados, quienes deberán recibir capacitaciones periódicas. También deben incluirse en el programa procedimientos para prevenir ilícitos en concursos, procesos licitatorios, ejecución de contratos y toda interacción con el sector público. Finalmente, según el artículo 24, toda compañía que quiera ser contratada por el Estado Nacional tiene que cumplir con lo dispuesto por los dos anteriores artículos de la ley.

La implementación de un programa de integridad ha instalado en el ámbito empresarial la necesidad de informarse y capacitarse con respecto al tema. Pero, gracias al artículo 23 de la ley, nos encontramos frente a un cambio que hace que hasta los más altos cargos de las empresas se familiaricen con las normas de cumplimiento.

Esto se suma a que, en agosto de 2018, cuando se comenzó a divulgar información sobre supuestos sobornos pagados por empresarios a funcionarios para acceder a obra pública, el tema se instaló con fuerza en los principales medios del país. Este caso, al igual que lo ocurrido con el Lava Jato en Brasil, dejó muy expuesto al sector privado.

Los perjuicios que puede sufrir una empresa por estar involucrada en un acto de corrupción son muchos. Como ejemplo puede mencionarse que hay compañías que han optado por no contratar a ninguna de las firmas mencionadas en la causa de los cuadernos o, incluso, a las que hayan estado vinculadas a estas a través de Uniones Transitorias (UTEs). La justicia italiana, por otra parte, está investigando el accionar del grupo Techint en ese país para verificar si allí también han cometido algún ilícito, lo cual implica que en otros lugares del mundo se sigue atentamente el desarrollo de la causa y no pueden descartarse acciones contra las empresas que estén involucradas. Finalmente, hay que considerar que el daño reputacional que genera estar vinculado a un hecho de corrupción puede ser irreparable.

Frente a estas y otras consecuencias negativas que traen aparejados los hechos de corrupción para una compañía, los empresarios en la Argentina tienen aún más motivos para generar un cambio profundo que los beneficie. Están ante la chance de darle a la transparencia un valor distintivo que puedan sumar a sus empresas como una garantía de calidad y excelencia.

Hay países en los que consumidores y usuarios están adoptando una postura mucho más consciente con respecto a estos temas al elegir cómo gastar su dinero. Prefieren comprarles a empresas que gocen de buena reputación, aunque esto implique pagar un precio un poco más elevado, ya que son las compañías que les generan más confianza.

Por lo tanto, si los empresarios argentinos estuviesen dispuestos a aprovechar el cambio al cual los está impulsando el contexto actual para entender la implementación de políticas de cumplimiento como un valor agregado, serían capaces de reducir el riesgo de sufrir consecuencias negativas para sus compañías y estarían más preparados para satisfacer las exigencias de sus clientes y usuarios. En ellos está el poder de sacarle el mayor provecho a esta oportunidad para sumar valor a sus empresas a través de la transparencia.

Fuente: Telam

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