En plena cuarentena, Gobierno lanza un mega plan de obras públicas por $45.000 millones

Desde autopistas y rutas nacionales, redes fluviales, cloacales e hidráulicas, construcción y restauración de edificios, terminación de hospitales, pavimentación de calles, hasta readecuación y limpieza de arroyos forman parte del mega plan que el Gobierno diseñó para reactivar las obras públicas en la Argentina.

Se trata de un proyecto que permitirá recuperar alrededor de 50.000 trabajos, que insumirá inversiones por hasta $45.000 millones en los próximos meses y que se extenderá por la Capital Federal, los municipios bonaerenses y varias provincias como Catamarca, Chaco, Chubut, Misiones, Río Negro, Santiago del Estero y Misiones, entre otras.

El plan fue diseñado por el Ministerio de Obras Públicas para reactivar este sector en el marco de las restricciones que se deben cumplir para combatir la pandemia del Covid-19 en todo el país y mientras se deciden reaperturas parciales de la construcción privada.

Se trata de la nave insignia en el sector de la construcción que ha elegido el presidente Alberto Fernández y que marca fuertes contrastes con la estrategia del gobierno anterior de Mauricio Macri, que apostó a una asociación con el sector privado bajo el programa de Participación Público Privada (PPP), que terminaron en un rotundo fracaso.

Las constantes devaluaciones del peso, la crisis económica y financiera del país primero, sumado al escándalo de los cuadernos, y el cambio de autoridades en la Casa de Gobierno después terminaron por dinamitar esta iniciativa.

Los ideólogos del plan habían prometido licitar obras para construir más de 2.500 kilómetros con una inversión para la primera etapa superior a u$s8.000 millones.

En el primer momento, el proceso licitatorio de los PPP contó con 32 ofertas que realizaron 10 consorcios, compuestos por 19 empresas nacionales y 7 internacionales, obras que quedaron paralizadas y muchas de las cuales ni siquiera se comenzaron.

Al asumir el Frente de Todos, se decidió rearmar un Ministerio de Obras Públicas para que este tipo de emprendimientos dejen de estar bajo la órbita del Ministerio de Transportes, como en la anterior gestión de Macri.

Una vez designado Gabriel Katopodis al frente de esta cartera, se dieron de baja todos los contratos de PPP y se pusieron bajo revisión las licitaciones de los PPP para investigar eventuales irregularidades en las concesiones.

De forma paralela, se comenzó a diseñar un nuevo plan de obras públicas que fue retrasado por la llegada del coronavirus a la Argentina pero que ahora se pondrá parcialmente en marcha.

«Vamos a recuperar las obras públicas a partir del cumplimiento de recomendaciones y lineamientos para proteger la salud de los trabajadores y las trabajadoras», dicen desde la cartera que conduce Katopodis.

Protocolos de salud para reiniciar las obras

Los voceros explican que este proyecto es posible a partir de un acuerdo entre el Ministerio de Obras Públicas, la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) y la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), para elaborar lo que se denomina Plan de Trabajo para Reactivar la Obra Pública.

Entre sus parámetros, la iniciativa prioriza los trabajos a cielo abierto y el transporte seguro de trabajadores y trabajadoras y también abarca obras que ya fueron retomadas en el ámbito de otros organismos y entes públicos como la Secretaría de Obras Públicas; la Dirección Nacional de Vialidad.

También, las tareas de mantenimiento y limpieza en la Cuenca Matanza Riachuelo que se realizan por parte del ACUMAR.

Según el documento oficial al que tuvo acceso iProfesional, el objetivo en esta primera etapa de cuarentena es reactivar obras que se encontraban neutralizadas o paralizadas y que, por sus características, pueden ponerse activas dentro de los próximos 60 días.

Habrá otras que volverán a ponerse en marcha en el mediano plazo, siempre que se cumplan con las condiciones de seguridad e higiene necesarias para cumplir con las medidas sanitarias dispuestas por el gobierno nacional en el marco del coronavirus.

Las tareas a realizar van desde el pavimento urbano, la construcción de centros de salud, obras patrimoniales, equipamientos sociales, centros educativos, el tratamiento de residuos cloacales, la provisión de agua potable hasta el mantenimiento de cuencas acuíferas y caminos de sirga, entre otras.

El plan cuenta con un apartado sobre recomendaciones de seguridad sanitaria para que todas las obras se ejecuten, prioritariamente, a cielo abierto y bajo las recomendaciones de seguridad e higiene elaboradas por el Ministerio de Obras Públicas, con las sugerencias también realizadas por la UOCRA y CAMARCO.

«Aquellas que se reactivaron y las que se pongan en marcha deben seguir los procedimientos enunciados y contar con los insumos sanitarios y de limpieza necesarios para garantizar la seguridad de los trabajadores y las trabajadoras, personal técnico y todos aquellos que interactúan en los sitios de trabajo donde se desarrollan», se sostiene en el documento.

En lo inmediato, se reactivan un total de 270 obras, de las cuales 11 serán coordinadas por el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA); 23 por la Dirección Nacional de Vialidad (DNV); 46 por la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica (SIPH); 69 por la Secretaría de Obras Públicas (SOP); y 93 por Aguas y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA).

La Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) también suma obras y continuará con las tareas de limpieza, desmalezado y mantenimiento del cauce principal y los arroyos dependientes con las 46 cooperativas de trabajo que emplean a 100 trabajadores y trabajadoras.

En el caso de la Capital Federal, por ejemplo, se destacan varias obras de AYSA, la restauración de la Basílica San Francisco de Asís, la recuperación de la Confitería El Molino y obras en la Facultad de Filosofía y Letras.

En el ámbito de los proyectos de la Secretaría de Obras Públicas, 63 están distribuidos en 19 provincias y son factibles de iniciarse de manera inmediata mientras que otros seis ya fueron reactivados en Mendoza, Entre Ríos y Corrientes. Las categorías de las obras se dividen en Pavimento; Programa de Inversiones Municipales BID 2929 OC-AR; Universidades; Infraestructura social; Infraestructura escolar y Conservación y Patrimonio, que representan 2.627 puestos de trabajo directo y 4.970 empleos indirectos.

La Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica reactivará 46 obras en el corto plazo, ubicadas en 12 provincias y que implican la generación de 750 empleos directos y 2.250 indirectos.

Desde ENHOSA se planifica la reactivación de 11 obras ubicadas en seis provincias, que crearán 1.060 puestos de trabajo directos y 3.180 indirectos.

Por su parte, Vialidad ha reiniciado la ejecución de nueve obras en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, que implican 1.204 empleos directos y 3.612 indirectos. Además, planifica reactivar 14 proyectos distribuidos en 11 provincias, que significan la puesta en marcha de 2.380 puestos de trabajo de forma directa y 7.140 de manera indirecta.

En AySA, a comienzos de abril, se reactivaron 40 obras, 25 de cloacas y 15 de agua, en diferentes municipios del Gran Buenos Aires y CABA, que implican 970 puestos de trabajo directos y 3.880 empleos indirectos. Asimismo, la empresa se propone reiniciar en el corto plazo 53 proyectos (20 de agua y 33 de cloacas), que generarán 1.495 empleos de forma directa y 5.980 empleos indirectos.

 

La lupa en los procedimientos

En total, con la reactivación de las tareas, el Ministerio de Obras Públicas se generará 10.586 puestos de trabajo de manera directa y 31.137 de manera indirecta.

De manera adicional y para evitar situaciones irregularidades en los contratos de ejecución de estas obras, se acaba de crear una unidad específica para coordinar el diseño e implementación de las políticas administrativas, presupuestarias y financieras del Ministerio de Obras Públicas.

El foco estará puesto en la ejecución de las acciones necesarias para las contrataciones y compra de bienes, locación de obras y servicios y demás adquisiciones destinadas a la Jurisdicción.

En ese marco, la cartera ministerial creó un «Programa de Fortalecimiento Institucional, Integridad y Transparencia» para «cuidar» los contratos de obras públicas que, para el Gobierno, constituye un componente central de la actividad estatal.

«Hace falta contar con un sistema de contratación y ejecución de obra pública, diseñado desde un enfoque integral y estratégico que coadyuva al logro de trascendentales objetivos de la política pública, como la innovación, la protección ambiental, la creación de empleo, el fomento de la pequeña y mediana empresa y el desarrollo integral de las distintas regiones del país», asegura la resolución que crea este programa y que acaba de ser publicada en el Boletín Oficial.

El objetivo de esta unidad es el de eliminar la discrecionalidad en la toma de decisiones por parte de los funcionarios públicos involucrados, «a través de la introducción de mecanismos basados en reglas objetivas y protocolos».

También el de regular conflictos de interés y la interacción entre el sector público y el sector privado; desarrollar el funcionamiento de los organismos y sistemas de auditoría; garantizar el ejercicio del control y monitoreo ciudadano, así como la rendición de cuentas; promover el fortalecimiento de procesos y marcos legales; y avanzar en la transformación digital de la obra pública, simplificando y digitalizando trámites, y usando herramientas de control inteligentes y transparentes.

Fuente: iprofesional

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