Bogotá avanza con la Avenida Longitudinal de Occidente para aliviar la congestión en el oeste
Bogotá enfrenta niveles críticos de congestión vial, con tiempos de viaje que en horas pico pueden duplicarse, impactando la movilidad y la productividad diaria. Para revertir esta situación, la Alcaldía de Bogotá y el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) impulsan, mediante una alianza público-privada (APP) en estructuración con la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Grupo Banco Mundial, la construcción de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), un nuevo eje vial de alta capacidad en el occidente de la ciudad.
La ALO se proyecta como un corredor continuo de sur a norte, retomando un diseño concebido hace más de seis décadas. Tendrá tres tramos (ALO Sur, ALO Centro y ALO Norte) que totalizan 22,6 kilómetros, conectando el municipio de Soacha con el norte de Bogotá hasta la calle 153. El ancho previsto de la traza, entre 90 y más de 100 metros, la define como una vía arterial de gran capacidad, pensada para articular el borde occidental y redistribuir flujos vehiculares hoy concentrados en pocos corredores.
El tramo central, actualmente en estructuración bajo el modelo APP, se extiende desde la calle 13 (avenida Centenario) hasta la calle 80, una de las zonas con mayor presión de tráfico de la capital. El esquema general prevé unos 10 kilómetros para la ALO Sur, alrededor de 6 kilómetros para la ALO Centro y una longitud similar para la ALO Norte, conformando un sistema continuo entre el sur y el norte de la ciudad.
Según proyecciones citadas por el Concejo de Bogotá, solo el tramo central podría beneficiar de forma directa a más de 2,7 millones de personas, principalmente mediante la reducción de tiempos de desplazamiento y una mejor conectividad entre barrios residenciales y polos de actividad. Las localidades con mayor impacto serían Suba, Engativá, Fontibón, Kennedy y Bosa, incluyendo amplias áreas de estratos 1, 2 y 3. Además, el corredor funcionará como enlace entre la ALO Norte y la ALO Sur y como alternativa para descomprimir vías paralelas saturadas.
Antes del inicio efectivo de obra, el proyecto debe completar la fase de estructuración técnica, financiera y jurídica que valide la viabilidad del modelo APP. Superada esta instancia, se abrirá una licitación pública para seleccionar al socio privado responsable del financiamiento, construcción y operación del corredor. Solo tras la adjudicación y firma del contrato podrá comenzar la etapa constructiva, en los términos y condiciones que establezca el proyecto.
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