Cómo rehabilitar muros con humedad: sellado, masilla y pintura en pasos técnicos

La humedad es una de las patologías más frecuentes en muros interiores y su reparación exige un procedimiento técnico preciso, no soluciones domésticas improvisadas. Así lo explica un interiorista y decorador especializado, quien detalla un método de rehabilitación en etapas que garantiza resultados duraderos.

El primer paso es verificar que la filtración de agua original esté resuelta y que la superficie esté completamente seca. Recién entonces comienza el saneamiento mecánico: con espátula se retiran restos de pintura suelta, grietas y material degradado, sin excederse para no ampliar el área dañada. Una limpieza rigurosa es, según el especialista, la única garantía de que la humedad no reaparezca bajo el nuevo acabado.

El paso siguiente es la imprimación con selladores de base oleosa, que forman una barrera aislante e impiden que las manchas vuelvan a brotar. ‘Si no se le aplica nada, la mancha de humedad siempre va a volver a salir’, advierte el profesional. Para el relleno de imperfecciones, diferencia según la magnitud del daño: la escayola sigue siendo la opción tradicional para parches de gran tamaño, mientras que las masillas de nueva generación listas para usar ofrecen mayor practicidad. En ambos casos recomienda aplicar dos manos, lijando con lija media entre una y otra.

Antes de pintar, es clave aplicar un fijador al agua para igualar la absorción entre los parches y el resto del muro, evitando diferencias de tono. Como alternativa casera, propone diluir pintura plástica blanca en agua hasta obtener una textura líquida. Finalmente, se dan dos capas de pintura plástica con una hora de secado entre cada una, revisando posibles irregularidades antes de la segunda mano.

Regístrese en

Las noticias más importantes, una vez por semana, sin cargo, en su email.

Complete sus datos para registrarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *