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Ensanche de ruta 8: Símbolo del atraso y la ineficiencia

13/10/2017

Mejoramiento del tramo Coronel Oviedo-Villarrica se adjudicó hace cinco años, pero todavía no se concluyó.

Tramo Oviedo-Villarrica. El trayecto de la ruta 8 que todavía no se inauguró está minado de baches, sigue sin pintura y no cuenta con señalización.

Transcurría el año 2012 cuando el entonces ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Enrique Salyn Buzarquis, adjudicó las obras de repavimentación y ensanche de la ruta 8 Dr. Blas Garay, en los tramos de Coronel Oviedo-Villarrica-Ñumí-Caazapá. A comienzos del 2013 se realizó la palada inicial del proyecto, como era costumbre en ese momento.

El primer tramo desde Coronel Oviedo hasta Villarrica, de 44 km, se adjudicó al Consorcio Vial Nuevo Horizonte por un monto de G. 103.268 millones. El segundo tramo desde Villarrica hasta Ñumí de 25 km se otorgó al Consorcio Edivi SA-Miguel Ángel Chávez Construcciones por G. 60.286 millones, y el tercer tramo Ñumí-Caazapá de 26,08 km se dio a Proel Ingeniería por G. 39.963 millones.

Sin embargo, a cinco años de la adjudicación, el MOPC todavía no recepcionó las obras del primer y segundo tramo, pues siguen sin terminarse. Es más, ya están con problemas. Los trabajos ya debieron concluir totalmente en julio del 2014 y los tramos, supuestamente mejorados, hoy ya están minados de baches, según se pudo constatar en un recorrido de ÚH por la zona de obras.

 

Tramo más atrasado

En el caso del trayecto que se adjudicó al Consorcio Vial Nuevo Horizonte, integrado por Compañía de Construcciones Civiles SA (CCC SA) y Vialtec SA, correspondiente al tramo Oviedo-Villarrica, sigue con una lenta ejecución. Prácticamente la obra está paralizada y pocas máquinas operan en la mayor parte de la carretera.

Asimismo, el asfalto que construyó el consorcio ya está minado baches y fisuras, que hoy se encuentra reparando a las apuradas en los puntos más críticos. La pobre señalización, la falta de pintura, y la banquina arruinada, forman parte del paisaje de la arteria.

Para completar, la obra sigue sin fiscalización, pues ya venció el contrato de la consultora que debía encarar esta parte. Con los pocos recursos que tiene, el MOPC se encargó de esta parte. Empero, durante el recorrido de este medio por la ruta, no se pudo encontrar a ningún funcionario de la cartera.

Es más, los pocos operarios que se encontraban en la zona de obras empezaron a mover sus máquinas al percatarse de la presencia de la prensa.

«Este contrato ya debería haber terminado, tanto así que la consultora que hacía la fiscalización ya terminó el plazo y ellos ya no están fiscalizando; entonces, nosotros asignamos a un topógrafo, un laboratorista y un ingeniero civil asistente para cubrir la obra», admitió el ingeniero Isaac Campuzano del MOPC, en conversación telefónica.

Por otro lado, admitió que se tenían problemas con el proyecto original. En este caso, aseveró que se construyó un nuevo puente sobre el río Tebicuarymí con un ducto de agua de la Essap que servirá a Oviedo. Esto no se previó en el proyecto inicial. Dijo además que una frentista paró los trabajos del nuevo puente, porque se ponía en riesgo su vivienda, situación que fue denunciada en la Fiscalía.

Expresó además que en la variante de Mbocayaty (circunvalación de 3 km), se tuvieron una serie de propiedades privadas, cuyas expropiaciones tardaron. Asimismo, en un comienzo, la población se opuso a la construcción de la variante para «no matar a la ciudad». Además, manifestó que las lluvias atípicas en años anteriores también atrasaron los trabajos.

El tramo Villarrica-Ñumí está terminado y pintado, pero aún no fue recepcionado por el MOPC, que se encuentra verificando el tramo, ya que también registró fisuras que fueron reparadas por la contratista. El único tramo culminado y entregado es el trayecto de Ñumí-Caazapá, el año pasado.

Fuente: Ultima Hora

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