Ingeniería

Está cada vez más cerca el gas que le falta a la cordillera $1.000 Millones

RÍO NEGRO. La ampliación del sistema de transporte se acerca a Bariloche. Habrá más de 22.000 nuevas conexiones para ciudades de Río Negro, Neuquén y Chubut.

Camiones con caños de acero que surcan la Ruta 23, largos callejones despejados de vegetación en plena estepa –donde irá enterrado el ducto–, palas excavadoras de varias toneladas que zanjean sin parar y equipos de soldadores que realizan el trabajo de precisión para acoplar los tramos.

Ese es el panorama que domina el paisaje por estos días entre Pichi Leufu y Bariloche, donde la empresa Contreras Hermanos construye la ampliación del gasoducto Cordillerano. Más de 300 obreros trabajan en el proyecto. Muchos de ellos llegaron especialmente desde Salta y Jujuy.

La obra es una de las más esperadas en Bariloche y en otras localidades de la región, donde hay varios miles de usuarios potenciales que no pueden conectarse a la red de gas natural por la saturación del gasoducto original, que ya tiene 30 años.

 

La espera

La ampliación fue proyectada hace más de 5 años y sufrió varias suspensiones y demoras por falta de presupuesto, mientras se multiplicaban las quejas de los titulares de nuevas viviendas, comercios y edificios enteros que siguen sin el servicio y deben calefaccionarse con gas envasado o con electricidad, a un alto costo.

El actual gobierno volvió a licitar la obra y en diciembre pasado resultó adjudicada la empresa Contreras, que comenzó a trabajar en el terreno en marzo pasado.

“Este sector tiene 19,5 kilómetros, con un tendido de 12 pulgadas, y se le suman otros 2,5 kilómetros de gasoducto urbano en Bariloche con caño de 6 pulgadas –explicó uno de los encargados de la obra–. Sabemos que hay mucha gente que depende de esta ampliación. Los plazos bien no los conozco, pero creo que la obra tiene fecha de entrega para marzo del año que viene”.

El despliegue en el terreno está organizado en cuatro “acopios” u obradores. El más cercano a Bariloche se encuentra detrás del cerro Leones, dentro del ejido de Dina Huapi.

Uno de los operarios explicó que las tareas están divididas en equipos, encargadas en un caso de la limpieza del terreno y zanjeado, en otro de la soldadura, y un tercer grupo se ocupa del enterramiento de los caños. También hay trabajadores que se dedican exclusivamente a confeccionar y colocar la cartelería sobre la ruta, para ordenar el tránsito.

La obra adjudicada a Contreras Hermanos tiene un presupuesto total cercano a los 1.000 millones de pesos y comprende una planta compresora en Río Senguer y varios gasoductos de refuerzo paralelos al actual, cuyas longitudes sumadas superan los 100 kilómetros.

El beneficio será para toda la zona cordillerana de Chubut, Río Negro y Neuquén, y permitirá incorporar a unos 22.500 nuevos usuarios de 25 poblaciones.

La obra tiene un grado de avance superior al 40% y luego de la entrega, prevista para marzo próximo, se ejecutarán los testeos finales.

Aunque el gasoducto Patagónico llega a la cordillera desde la costa atlántica de Chubut, no está asociado al gasoducto San Martín (Tierra del Fuego-Buenos Aires) sino que se nutre del yacimiento Cerro Dragón.

El ducto estaría listo para entrar en servicio en el invierno 2019.

 

Avanza

4 frentes tiene la obra de ampliación del gasoducto: Pilcaniyeu, Villa La Angostura, Trevelin y Gobernador Costa.

25 localidades reciben el suministro a través de los caños del sistema que forman los dos gasoductos.

Hace por lo menos cuatro años que los nuevos proyectos constructivos no reciben la factibilidad para el servicio de gas en Bariloche.

 

Cupo

12.000 nuevas conexiones de gas podrán otorgarse en la provincia de Río Negro a partir de estas obras.

5.000 medidores nuevos se incorporarán en las localidades neuquinas.

5.600 es el cupo de nuevas conexiones que le corresponden a la provincia de Chubut, según el esquema diseñado.

 

Abastecerá a los nuevos usuarios en tres provincias

La provisión de gas natural en el llamado Corredor de los Lagos, que abarca tres provincias, depende de un sistema unificado de transporte y distribución que recibe el fluido desde Plaza Huincul por el norte, a través del gasoducto Cordillerano y desde el sur por el Patagónico.

Toda el área cuenta actualmente con 99.000 medidores, de los cuales el 50% corresponden a Bariloche. Ese número se mantiene congelado desde hace varios años, cuando el sistema Cordillerano/Patagónico quedó saturado y Camuzzi comenzó a rechazar cada nuevo pedido de conexión.

Además de Bariloche y Dina Huapi, otras localidades servidas por esa red son Junín y San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Ñorquinco, Pilcaniyeu, Comallo, Jacobacci, El Bolsón, Lago Puelo, El Maitén, Cholila, Esquel, Trevelin, Corcovado y Río Mayo, entre otras.

Debido a la veda hay barrios enteros, como las 645 Viviendas de Bariloche, que deben buscar sustitutos para calefaccionarse y cocinar, como el gas envasado.

La falta de gas también provocó en los últimos inviernos varios cortes en el suministro a las estaciones de GNC. Según Camuzzi, la obra de ampliación en marcha tiene cinco frentes activos. Cuando el refuerzo entre en servicio el compromiso es incorporar a 12.000 nuevos usuarios de Río Negro, 5.000 de Neuquén y 5.500 de Chubut.

La mitad de la demanda del sistema se la lleva Bariloche y Dina Huapi, el núcleo más poblado del sur de Neuquén, el oeste de Río Negro y el norte de Chubut.

 

Las restricciones afectaron el avance de la construcción

El freno que impuso Camuzzi al otorgamiento de “factibilidades” de conexión terminó por influir también en el mercado inmobiliario y llevó a modificar numerosos proyectos constructivos.

El presidente del Colegio de Arquitectos de Bariloche, Ricardo Lerchundi, dijo que hay varios edificios (por ejemplo, en el barrio Belgrano) que funcionan enteramente con electricidad, a pesar de que “calefaccionarse así es ineficiente y demanda tres veces más energía primaria que el equivalente en gas”.

Lerchundi dijo que a partir de esa limitación cambió la forma de construir y se comenzaron a reforzar las instalaciones eléctricas y aislar mejor las casas, para gastar menos, “algo que debería estar en la cultura, y que se fue perdiendo por los subsidios excesivos”. Dijo que esa forma de construcción “es un poco más cara, pero a la larga es más barato”. Según estimó, la demanda de gas natural no atendida en Bariloche tiene un volumen tal que la ampliación del gasoducto “sólo servirá para atender el 60 ó el 70% del requerimiento”. Pero desde Camuzzi lo desmintieron.

 

Unos 350 trabajadores de la zona y de otros lados del país

El ritmo de trabajo, aun en pleno invierno, sorprende por su intensidad y contrasta con la lentitud de los intentos anteriores, que obligaron a la empresa Camuzzi Gas del Sur a prolongar en forma indefinida la veda de nuevas conexiones.

Uno de los capataces aseguró que durante la última nevada grande sólo pararon dos días “porque no se podía llegar” a los puestos de trabajo. También hubo alguna jornada en la que debieron alterar los planes porque las heladas de más de 15 grados bajo cero les impidieron encender las máquinas hasta cerca del mediodía.

Ante un contacto oficial, la empresa Contreras no quiso responder consultas. Pero este diario pudo saber que sólo en el tramo Pichi Leufu/Bariloche tiene asignados unos 350 obreros.

Muchos son de esta ciudad, pero también hay una buena cantidad de operarios que la propia empresa trasladó de otros proyectos que desarrolla en el norte del país. Dos de ellos dijeron ser jujeños y mientras se ocupaban de la estiba de caños mascaban hojas de coca para sobrellevar la hostilidad del clima patagónico. Uno de ellos señaló que no están acostumbrados a tanto frío y que “el viento es lo que más molesta”.

Fuente: Diario Rio Negro

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