Portada Vialidad

Comienza a tomar forma una megaobra vital para Bahía y el sistema portuario $2.000 Millones

Máquinas viales trabajan en el ex Camino Sesquicentenario. La futura autopista incluye también el sector de El Cholo y la ruta nacional 3.

Las fotos evidencian el inicio de una megaobra para Bahía Blanca, cuya concreción vino siendo puesta en duda por la crisis económica que afecta al país.

Pese al escepticismo reinante y sin grandes anuncios oficiales, ya comenzó la construcción de una autopista de cuatro carriles en el ex Camino Sesquicentenario.

Se trata de un multimillonario proyecto que incluye también la construcción de un viaducto en El Cholo y autopista de cuatro carriles en la ruta 3 Sur, hasta el canal Maldonado.

Durante los últimos días pudo verse el trabajo de motoniveladoras y otros equipos viales sobre uno de los costados del ex Camino Sesquicentenario, precisamente por donde se construirán otros dos carriles de circulación.

La inversión de Vialidad Nacional, que supera los 2 mil millones de pesos, está a cargo de la unión transitoria de empresas (UTE) compuesta por Esuco SA, Centro Construcciones SA y Tecnipisos SA-Bahía Blanca.

Ahora sólo resta cruzar los dedos y esperar que los vaivenes económicos no interfieran en el desarrollo de los trabajos, cuyo plazo de finalización fue fijado en dos años.

La licitación correspondiente se había realizado el 11 de abril de 2017 y a mediados del mes pasado se firmó el acta de inicio de obra.

 

Detalles de la obra

El tramo a intervenir tiene una extensión de 13 kilómetros.

De esa longitud, 8 kilómetros involucrarán a la totalidad del ex Camino Sesquicentenario, entre Bosque Alto y la ruta 3 Sur, otros 3,5 kilómetros al tramo de la ruta 3 comprendido por el cruce con Sesquicentenario y el canal Maldonado y 1,5 kilómetros al viaducto El Cholo.

El proyecto denominado “Ruta Nacional 3 – Paso por la ciudad de Bahía Blanca” consiste en una autopista con control total de accesos, calzadas principales y colectoras pavimentadas, alcantarillas, obras de desagües, puentes y muros de sostenimiento, señalización horizontal y vertical, iluminación y forestación.

La inversión integra un programa para mejorar el transporte terrestre de cargas y pasajeros en los sectores de la red nacional que vincula a la Argentina con los países del Mercosur para facilitar la conectividad entre los puertos de Bahía Blanca y Rosario.

«Esta sección vincula las rutas nacionales 3, 22, 35 y 33 entre sí, con un importante tránsito pesado en dirección a las terminales portuarias, actuando como peine distribuidor del tránsito local hacia los principales accesos de la ciudad de Bahía Blanca», consigna la información de Vialidad Nacional.

 

Su utilidad

En tal sentido, además de conformar parte del anillo de circunvalación que envuelve a la ciudad, esta autopista servirá para interconectar sectores y facilitar el tránsito de camiones.

Si bien deberá estar operativa en 2020, su necesidad volverá a ser puesta sobre el tapete el próximo verano, cuando los volúmenes arrojados por una cosecha fina que se prevé record, serán en gran medida exportados por los muelles locales.

Esto se traducirá en un notable incremento del número de vehículos de carga.

Incluso una eventual ampliación del Polo Petroquímico, generaría, según algunos especialistas, un aumento de 1.500 a 4.500 en el número de camiones que diariamente llegan a la ciudad.

El panorama seguramente comenzará a cambiar en los próximos meses cuando la Provincia finalice la reparación y ejecución de la doble trocha del Camino de Circunvalación, entre Bosque Alto y proximidades de La Carrindanga, en el acceso al barrio Solares Norte.

 

También la 33

A esto debe sumarse que ya se trabaja a buen ritmo en la futura autopista de la ruta 33.

El tramo que comprenden los trabajos abarcan 32 kilómetros entre la rotonda de Bosque Alto y el acceso a la estancia Don Enrique.

En esta primera etapa el gobierno nacional invertirá unos 1.300 millones de pesos.

El proyecto, con un plazo de 24 meses, prevé cuatro carriles con banquinas externas e internas pavimentadas, con colectoras en ambos lados.

Se trata de una autopista cuyo diseño responde a la configuración 2 + 2, es decir, de dos calzadas (con dos carriles cada una), separadas por un cantero central de 23,30 metros de ancho, con calles colectoras sin pavimentar, excepto en las cercanías a los accesos a las localidades.

También se destaca en esta primera etapa la ejecución de cinco intercambiadores a distinto nivel de tipo diamante, para accesos a calles vecinales y retornos.

 

Diferente resulta el panorama para la autopista Bahía Blanca -Coronel Dorrego.

Si bien pareció que la licitación de la ruta segura entre Azul y Dorrego, mediante el sistema de Participación Público Privado, podría ser un buen indicio para la mal llamada autopista a Monte Hermoso, hasta ahora no existen novedades.

Todo indicaría que no habría nuevas licitaciones de obras viales producto de las observaciones hechas por el FMI a este tipo de operatorias, por cuanto aumentan el gasto público.

Incluso, para más adelante, al tratarse de una inversión considerable, se encuentra la unión de las rutas 3 Norte y 3 Sur, pasando por El Guanaco .

De todas formas, y si los plazos de cumplen, el presente vial de Bahía  Blanca podría calificarse como muy bueno, con la iniciación de obras públicas que hace varias décadas vienen siendo demoradas.

Fuente: La Nueva (Bahia Blanca)

Suscripción a

Las noticias más importantes, una vez por semana, sin cargo, en su email.

Complete sus datos para suscribirse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *