Incertidumbre con el gasoducto a Vaca Muerta tras una importante renuncia

Antonio Pronsato, el ingeniero clave del proyecto en la empresa Enarsa, dejó su cargo por las demoras en la construcción del gasoducto Néstor Kirchner. Desde el Gobierno niegan retrasos en el multimillonario proyecto.

Pronsato fue durante ocho años (2007-2015) el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas.
Pronsato fue durante ocho años (2007-2015) el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas.
2/2Nación adjudicó en abril la compra de los caños para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner. (Foto: Matias Subat)
Nación adjudicó en abril la compra de los caños para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner. (Foto: Matias Subat)

Mientras el secretario de Energía, el neuquino Darío Martínez, aseguró que esta semana se va a publicar el pliego para el inicio de la obra del gasoducto de Vaca Muerta, renunció Antonio Pronsato, el hombre clave del proyecto dentro de la empresa Energía Argentina (Enarsa).

Pronsato es un ingeniero civil que venía trabajando en Enarsa y desde principios de año estaba a cargo de la unidad ejecutora del gasoducto Néstor Kirchner, la principal obra de infraestructura impulsada por el Gobierno de Alberto Fernández. Hoy dio un portazo y abandonó la iniciativa.

Según confirmaron fuentes oficiales a este medio, el ahora ex funcionario presentó este lunes en forma sorpresiva para el Gobierno su renuncia con carácter de indeclinable al cargo que ocupaba en ENARSA.

Pronsato es un ingeniero que ha tenido muy estrecha relación con el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, dado que fue durante ocho años (2007-2015) el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas.

Dos fuentes oficiales reconocieron a este medio que Pronsato había expresado su malestar semanas atrás por “retrasos” que se venían generando en torno a los distintos procesos que se deben desarrollar para que la obra empiece a materializarse. Los pliegos de la obra civil se esperaban a principios de mayo y ya llevan un mes de demora.

Tras conocerse la renuncia de Pronsato, Enarsa emitió un comunicado de prensa en el que afirmó que «los trámites de licitación, adjudicación y ejecución del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner están avanzando dentro de los plazos previstos».

En este sentido, «a la fecha ya se encuentra adjudicada la provisión de cañerías, mientras que ya se realizó la apertura de ofertas y está en instancia de análisis la adquisición de válvulas, electrodos, mantas termocontraíbles, tramos de medición, cromatógrafos y otros elementos», señaló la empresa estatal.

Y precisaron que la licitación de las obras civiles, el supuesto motivo de la renuncia de Pronsato, será lanzada en los próximos días, avanzando de esta manera con los pasos correspondientes.

Cabe recordar que el pasado viernes 27 de mayo se suscribió con el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) el contrato para el fideicomiso financiero que administrará los bienes afectados a la obra.

Darío Martínez había negado retrasos en las obras
Darío Martínez, en cuya órbita opera Enarsa, negó que la obra esté demorada. “Se está avanzando a pasos agigantados. Ya se han adjudicado los caños”, dijo en declaraciones días atrás a RÍO NEGRO. Y señaló que se están haciendo “obras complementarias”.

“Ya el Banco Central autorizó a la empresa (Techint) a disponer de los dólares. Ya se hicieron los estudios de impacto ambiental tanto en Neuquén, en Río Negro y La Pampa. Ya se hizo el fideicomiso. Y esta semana se van a poner los pliegos de la obra a disposición de las empresas que quieran participar. Estamos muy conformes con la tarea de ENARSA”, dijo Martínez.

El funcionario también ratificó los plazos para el gasoducto afirmando que, para el invierno de 2023, el mismo estará inyectando ya 11 millones de metros cúbicos por día adicionales al sistema de gasoductos nacionales y para fines de ese mismo año, 19 millones de metros cúbicos por día.

Qué viene pasando
Este nuevo gasoducto se construirá en dos etapas: la primera conectará Tratayen con Salliqueló (558 kilómetros de caño) y permitirá incrementar la capacidad de transporte en 11 millones de metros cúbicos por día. Esta fase tendrá un costo aproximado de 1.500 millones de dólares y será financiado con fondos del Tesoro y del Aporte Solidario de las grandes riquezas.

En tanto, la segunda etapa permitirá llegar con gas natural al sur de la provincia de Santa Fe. Esto abrirá la posibilidad a llegar a grandes centros urbanos e industrias del centro y norte del país, como así también la oportunidad de exportar a Brasil y norte de Chile. Al final, el costo total del gasoducto será de entre 3.000 y 3.100 millones de dólares.

El 11 de febrero pasado, el Gobierno publicó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) en el que otorgó a la empresa Integración Energética Argentina SA (IEASA) –que en mayo volvió a llamarse ENARSA- la concesión de transporte sobre el gasoducto.

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