Ampliar una cocina en el AMBA: impacto del costo por metro cuadrado en 2026
En un mercado inmobiliario que volvió a mostrar movimiento pero mantiene altos costos de obra, refaccionar o ampliar una cocina en marzo de 2026 exige presupuestos significativos. Según un relevamiento de Reporte Inmobiliario, la refacción integral de una cocina estándar de 5,6 m² demanda hoy $9.236.697, equivalentes a US$6220 a valores de febrero. En un año, el costo en pesos aumentó 15,83%, mientras que medido en dólares bajó 4,83%. Si la reforma incluye también el baño, el desembolso asciende a $17.513.630, unos US$11.793.
El presupuesto considerado contempla demolición, recambio completo de cañerías de agua y gas, nueva mesada de granito, muebles bajo mesada y alacenas, grifería monocomando, instalación eléctrica, revestimientos cerámicos, luminarias y pintura general. Es decir, una intervención completa sobre las instalaciones y los acabados, pensada para actualizar funcional y técnicamente el ambiente.
El panorama cambia cuando la obra deja de ser solo una refacción y se plantea una ampliación, es decir, ganar metros construidos, integrar ambientes o avanzar sobre un patio. En ese caso entra en juego el costo de construcción. El Índice del Costo de la Construcción (ICC) del Gran Buenos Aires, elaborado por el INDEC, registró en enero de 2026 un aumento mensual del 2,3% en pesos, impulsado por subas del 1,4% en materiales, 3,1% en mano de obra y 2,2% en gastos generales. Reportes privados señalan que el costo por metro cuadrado ya superaba los $2.000.000.
En dólares, el costo de construir subió 0,2% en enero y, desde las elecciones presidenciales de octubre de 2023, acumula un alza de 104%. Hoy construir cuesta tres veces más que en octubre de 2020 (mínimo de la serie) y está 29% por encima del promedio 2012-2025, según Zonaprop. Para una cocina, esto implica que una ampliación puede elevar el presupuesto entre 20% y 40% respecto de una refacción estándar.
Ante este nivel de costos, el financiamiento hipotecario UVA reaparece como herramienta para encarar remodelaciones. Si bien las condiciones varían según cada entidad, las líneas específicas para refacción se caracterizan por plazos largos, tasas más bajas que los préstamos personales y la exigencia de que la cuota no supere en general entre el 20% y el 25% del ingreso familiar. El objetivo es hacer abordable una inversión que, en la práctica, se concentra en resolver déficits de instalaciones, funcionalidad y metros cubiertos en uno de los ambientes más usados de la vivienda.
En paralelo a los números, la planificación técnica del espacio sigue siendo clave para maximizar el rendimiento de cada metro invertido. Se recomienda partir de la superficie disponible, la altura de techo y la ubicación de instalaciones (electricidad, gas, desagües y ventilación), para luego definir equipamiento y circulación. Mantener pasillos de al menos 90 cm, bajo mesadas de 90 cm de altura y 60 cm de profundidad, alacenas de 30 cm de profundidad y respetar la “regla del triángulo” (almacenamiento, preparación y cocción vinculados con lados mínimos de 120 cm) son criterios que ordenan la obra y apuntan a garantizar funcionalidad en un contexto de costos exigentes.
Regístrese en

Las noticias más importantes, una vez por semana, sin cargo, en su email.
Complete sus datos para registrarse.
