IMPSA firmó un acuerdo con Venezuela para reactivar obras en dos centrales hidroeléctricas
La empresa mendocina IMPSA suscribió un contrato con el gobierno venezolano para completar las obras de la central hidroeléctrica de Tocoma —paralizadas desde mediados de los 2000— y avanzar en trabajos de reparación en la central de Macagua. El acuerdo fue firmado entre la compañía y el Ministerio de Energía de Venezuela junto con Corpoelec, la empresa eléctrica pública. El objetivo es incorporar 2.640 megavatios (MW) a la deteriorada red eléctrica del país.
En los primeros 100 días, el plan contempla reparar tres turbinas de 80 MW en Macagua e instalar dos unidades de 216 MW en Tocoma. Una segunda fase sumaría otros 1.968 MW adicionales, según explicó el director ejecutivo de la compañía a la agencia Bloomberg.
Las obras se reactivarán mediante una adenda a contratos vigentes e inconclusos con Venezuela. La deuda acumulada se estima entre 250 y 300 millones de dólares. El desbloqueo del acuerdo fue posible gracias a una autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC), ya que las sanciones de Washington habían paralizado el proyecto y dejado equipamiento varado en depósitos de Mendoza.
Fundada en 1907, IMPSA fue estatizada en 2021 y privatizada a comienzos de 2025, convirtiéndose en la primera empresa transferida al sector privado durante la actual gestión nacional. El estado transfirió el 63% que poseía al consorcio Industrial Acquisitions Fund (IAF), un vehículo de propósito especial estadounidense vinculado al sector energético, que ofreció US$ 27 millones de capital y absorbió una deuda reestructurada de US$ 576 millones.
El complejo donde se enmarcan las obras forma parte del sistema eléctrico más importante de Venezuela, compuesto por cuatro centrales sobre el río Caroní, en la cuenca del Orinoco.
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