Cómo tratar una pared con humedad ascendente sin demoler la mampostería
Las manchas oscuras, el moho y la pintura descascarada en la parte baja de una pared suelen indicar humedad ascendente, un fenómeno que se produce cuando el agua del suelo sube por los materiales de construcción por capilaridad. Frente a este problema, la reacción más habitual es picar toda la pared, aunque existe una técnica que permite intervenir de forma localizada, sin generar grandes cantidades de escombros ni romper la mampostería completa.
El método se aplica sobre la junta de asentamiento, en la parte inferior del muro, y consiste en varios pasos. Primero se hacen pequeños agujeros con una leve inclinación, separados entre 5 y 7 centímetros, y se retira el polvo que queda dentro de cada perforación. Luego se inyecta un producto impermeabilizante de manera uniforme, que se distribuye por los poros del material y forma una barrera contra el agua. Después de respetar el tiempo de secado indicado por el fabricante, los agujeros se tapan con masa o argamasa para recuperar la superficie original.
De esta forma, la intervención queda concentrada en la base de la pared, sin necesidad de demoler grandes sectores de ladrillos o bloques. Se trata de un procedimiento habitual en construcciones antiguas que carecen de una barrera adecuada contra el paso del agua desde el suelo.
Antes de perforar, conviene confirmar que se trate realmente de humedad ascendente y no de una filtración por cañerías, pared exterior o cubierta, ya que esos casos requieren otra solución. También es importante elegir un producto impermeabilizante compatible con el tipo de mampostería, sea ladrillo macizo, bloque o piedra, y pedir asesoramiento a un especialista antes de la compra para evitar aplicaciones incorrectas que agraven el daño. La clave está en identificar la causa, no en la cantidad de escombros que se generan.
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